C. Si la atmósfera fuera absolutamente estable, lo anterior podría ser una regla que siempre se cumple. Pero la borrosidad causada en las imágenes por la presencia de nubes de tipo alto (cirros) o por neblinas, las turbulencias térmicas en el aire y la polución luminosa, son todos ellos factores que influyen a la hora de emplear un ocular de menor potencia a la deseada para obtener una imagen más luminosa y contrastada pero también más pequeña.
Si se hicieran estadísticas de las potencias a las que trabajan los telescopios con resultados óptimos, posiblemente se obtendrían estos valores: en un 40 % del tiempo se usan oculares de baja potencia; en otro 40 % oculares de tipo medio, y únicamente en un 20 %, e incluso menos, oculares de alta potencia.
La pupila de salida es el tamaño que tiene el círculo de luz de un ocular por el lado donde se pone el ojo. Por regla general, es mayor cuanto mayor sea la distancia focal del ocular es decir los de baja potencia. Hay que tener en cuenta que dos oculares de igual distancia focal pueden ser de distintos tamaños y de distintos diámetros de pupila de salida si son de diferentes tipos ópticos. Esto suele verse al comparar entre sí dos oculares de diferente calidad: el sencillo y barato tiene las lentes pequeñas y el otro las tiene grandes.
El tamaño de las lentes no afecta, en principio, a los parámetros ópticos. Un ocular de 18 mm. de distancia focal, por ejemplo, dará en un telescopio los mismos aumentos, tanto si las lentes que lo componen tienen un diametro como otro. La diferencia está en el campo resultante y también en la comodidad de la observación.
En efecto, la pupila del ojo humano en la oscuridad llega a tener un diámetro de 7 mm. y no es lo mismo ponerla en un agujero de 5 mm. y pretender mirar cómodamente a través de él, que ponerla en otro de 10 ó 15 mm.
Existen oculares de 4 mm. de distancia focal e incluso de 3 mm. que generalmente se usan para falsear la potencia en telescopios de bajo precio. Todos ellos tienen una pupila de salida de diámetro menor a la del ojo humano, lo cual, de por sí, es ya absurdo. Esa es la causa por la que no es recomendable oculares menores de 6 mm. de distancia focal. Si se precisan potencias superiores es mejor recurrir a una buena lente de Barlow.
Información extraída de la web El telescopio de aficionado.
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