No ha podido
cargarse la
pelicula de flash.

Compruebe que tiene
instalado el plugin de
flash y habilite
JavaScript

Con este Telescopio Reflector, ¡cada noche un espectáculo diferente en tu casa! Por sólo 19,95€ al mes
INCLUYE libro de Astronomía

Uso de los oculares. Pupila de salida

Hay tres argumentos que determinan la potencia que hay que utilizar en un momento dado: la búsqueda de un astro, el tipo de astro, y las condiciones metereológicas.

A. Búsqueda de un astro: cuando busque un astro, es decir cuando coja el telescopio y se disponga a localizar una zona determinada del firmamento, utilice el ocular de menor potencia, que es el que le ofrecerá una mayor extensión del cielo y el que le permitirá ver astros más débiles. Cuando tenga centrado en el campo el astro requerido es cuando, con cuidado para no mover el telescopio, deberá cambiar el ocular, si procede, por otro de mayor potencia.

B. Dependiendo del tamaño aparente y de la luminosidad de cada tipo de astro, debe utilizarse el ocular adecuado. Así el de menor potencia para observar objetos débiles y de gran extensión, como cúmulos, nebulosas, cometas, campos con galaxias, etc. incrementándose la potencia cuando quieran apreciarse detalles. Los oculares de más alta potencia se emplearan para ver detalles en las superficies de Marte, Júpiter o Saturno, resolver estrellas dobles muy próximas entre sí, o bien zonas concretas de la Luna, lógicamente esto no es posible sin.

 

C. Si la atmósfera fuera absolutamente estable, lo anterior podría ser una regla que siempre se cumple. Pero la borrosidad causada en las imágenes por la presencia de nubes de tipo alto (cirros) o por neblinas, las turbulencias térmicas en el aire  y la polución luminosa, son todos ellos factores que influyen a la hora de emplear un ocular de menor potencia a la deseada para obtener una imagen más luminosa y contrastada pero también más pequeña.

Si se hicieran estadísticas de las potencias a las que trabajan los telescopios con resultados óptimos, posiblemente se obtendrían estos valores: en un 40 % del tiempo se usan oculares de baja potencia; en otro 40 % oculares de tipo medio, y únicamente en un 20 %, e incluso menos, oculares de alta potencia.

La pupila de salida es el tamaño que tiene el círculo de luz de un ocular por el lado donde se pone el ojo. Por regla general, es mayor cuanto mayor sea la distancia focal del ocular es decir los de baja potencia. Hay que tener en cuenta que dos oculares de igual distancia focal pueden ser de distintos tamaños y de distintos diámetros de pupila de salida si son de diferentes tipos ópticos. Esto suele verse al comparar entre sí dos oculares de diferente calidad: el sencillo y barato tiene las lentes pequeñas y el otro las tiene grandes.

El tamaño de las lentes no afecta, en principio, a los parámetros ópticos. Un ocular de 18 mm. de distancia focal, por ejemplo, dará en un telescopio los mismos aumentos, tanto si las lentes que lo componen tienen un diametro como otro. La diferencia está en el campo resultante y también en la comodidad de la observación.

En efecto, la pupila del ojo humano en la oscuridad llega a tener un diámetro de 7 mm. y no es lo mismo ponerla en un agujero de 5 mm. y pretender mirar cómodamente a través de él, que ponerla en otro de 10 ó 15 mm.

Existen oculares de 4 mm. de distancia focal e incluso de 3 mm. que generalmente se usan para falsear la potencia en telescopios de bajo precio. Todos ellos tienen una pupila de salida de diámetro menor a la del ojo humano, lo cual, de por sí, es ya absurdo. Esa es la causa por la que no es recomendable oculares menores de 6 mm. de distancia focal. Si se precisan potencias superiores es mejor recurrir a una buena lente de Barlow.

Información extraída de la web El telescopio de aficionado.

Subir [^]

 

Informate ahora

Solicita información sin compromiso y en breve nos pondremos en contacto contigo POR TELÉFONO para informarte sobre esta oferta especial.




Acepto Política
de Privacidad

Enviar información

con la garantía de Planeta Directo